El tema de discusión en un programa de radio, y luego en la televisión, era sobre una mujer que se había reportado enferma en su trabajo, hasta ahí nada fuera de lo común. Lo asombroso fue que luego recibió un mensaje de texto (text message) en su teléfono celular en el que le indicaban que estaba despedida. Increíble.
Obviamente, por lo insólita que parecía la noticia hicieron una sección en el programa y le pidieron al público que llamara y compartieran si habían tenido una experiencia similar. Otra sorpresa, llegaron muchas llamadas. Otra señora contó que le dejaron un mensaje de despedido en la grabadora de su teléfono. Por supuesto, a otros les llegó la mala noticia por correo electrónico.
Decía una de las invitadas del programa que esto se estaba haciendo popular porque le evita al jefe el tener que «dar la cara». Excusa similar a la que usan los depredadores sexuales y personas adictas a la pornografía cibernética. ¿En qué nos hemos convertido?
Mi papá solía decir “no hay invención mala, sólo depende el uso que le demos”. También decía que lo único que tenía un solo uso y malo además son las armas, creadas para matar y hacer daño.
Los medios de comunicación son parte integral de nuestras vidas queramos o no, nos guste o no. lamentablemente, no siempre le damos el mejor uso. Qué bueno fuera si transmitiéramos la BUENA NOTICIA. La misma que serviría de consuelo a esas personas que fueron despedidas abruptamente y de una manera poco convencional.
Hay mucho para analizar aquí, no sólo se trata del uso de la tecnología, sino también de la pérdida de los valores, de integridad y de lo impersonal que se han vuelto las relaciones humanas.
En el gobierno, en los bancos, en los hospitales, en muchas oficinas en las que tenemos que relacionarnos día a día sólo somos un número. El nombre es secundario. Lo que somos, no importa.
No pretendo hacer una crítica de los medios. De así hacerlo me estaría contradiciendo a mí misma porque eso fue lo que estudié y es en lo que trabajo. Mi preocupación está dirigida al comportamiento errático que estamos teniendo. Es difícil de entender que un gerente, un líder (según sea el caso) opte por enviar un mensaje de esta envergadura y trascendencia para evitar enfrentar el mal momento de ver a la cara a la persona perjudicada.
Aquí se nos presenta otro reto, ayudar a recuperar los valores perdidos, llevar consuelo, esperanza. Me atrevo a decir que en este caso el fin justifica los medios.
Popularity: 23% [?]
December 14th, 2006 at 4:33 pm
La verdad que leí esto y no puedo salir de mi asombro. Primero porque en esta parte del continente (Sudamérica) el despido si no es cara a cara es mediante un telegráma. Otro medio no tendría valor legal.
Vos me conocés, lo primero que pensé fue “que ilusa la persona que se dá por despedido por celular o correo electrónico” Justamente porque pienso en ¿qué valor legal tienen estos medios?
La segunda cosa en la que reflexiono es en el dar la cara. Si como líderes o jefes de departamento no podemos dar la cara para enfrentar una decisión como esta, algo funciona mal en nuestro liderazgo. Porque no somos personas que sólo dan las noticias de aumento de sueldo, o vacaciones extra, o lo que fuera, sino que somos personas (aunque no soy jefa de nadie, sí soy líder de equipo) que nos toca guiar a otras personas. Los diversos “profesionalismos” nos llevan a creer que por usar una computadora, una palm, una blackberry, un celular con conexión satelital, que todo con lo que interactuamos son cosas, son computadoras o tecnología. Creo que hay que reflexionar en volver a cultivar relaciones interpersonales. No relaciones virtuales midiadas por la tecnología… ¡Venga, sirvase otro mate, Che!
¡Muy buena tu reflexión Loida!
December 19th, 2006 at 11:43 pm
Lizzie
Gracias por tu comentario. MI reacción fue igual a la tuya, no lo podía creer, pero a lo que hemos llegado.
Espero que como líderes cristianos seamos sensibles y no dejemos de ser humano. Que podamos usar bien las herramientas, pero que no nos escudemos detrás de ellas.
Un abrazo
Loida
February 7th, 2007 at 5:14 pm
Si yo recibiera un mensaje de ese tipo llegariaa mi oficina al siguiente dia como si nada porque no se le puede dar importancia a una situacion trascendental,el corte de una relacion laboral, por lo que me llega al celular como mensaje de texto, hasta puede ser una broma (de mal gusto. Los medios no son el problema, los usuarios somos los problematicos. No descarto que se pueda dar o que se este dando pero igual ante un mensajito de esos lo mejor es reir.
February 8th, 2007 at 9:51 pm
Pablo
Estoy de acuerdo contigo, el problema somos los usuarios. Impresionante, no?